Search

Montajes de Graduación ¿Para qué cerramos ciclos?

¿Es nuestro montaje de graduación un premio, como a un perrito que por sentarse le dan su recompensa? ¿Es una receta de cocina que se repite año con año? ¿Es nuestro único acercamiento a lo profesional dentro de la Licenciatura?



Escribí esto después de algunos días de leer AQUÍ ¿Se cuelgan las botas? Texto de Daniel Álvarez, en donde escribe su perspectiva acerca de la obra presentada por la octava generación de LAE Danza Contemporánea, a la que asistí en su última función (11 de junio del 2016).


Fue difícil ver la obra sin ser subjetiva ya que, que esta generación es anterior a la mía. Conservo amistades en ese grupo y compartí escenario con ellas a lo largo de mis cuatro años en la Licenciatura. Abracé lo personal, callé la mente y disfruté la función. Emocionalmente, salí sacudida. Pero como profesionista, me quedaron muchos huecos por completar. A nivel emocional me conmovió porque es una pieza demandante y las intérpretes graduadas no escatimaron ni en fisicalidad, ni en interpretación. Con la experiencia que tuve el año anterior, sabía que hacer un montaje de graduación implicaba un esfuerzo económico grupal de varios meses. Sabía también que era posible que esa función sería la última vez que bailarían juntas, porqué así nos pasó a nosotrxs.

Cuando terminó la función no quise comentar mucho. Preferí digerir.


Días después leí el artículo publicado en TrafficOnStage sobre este evento. A medida que avanzaba en la lectura, me venían ganas por responder casi cada párrafo. En su mayoría, aciertos en donde coincidía con lo escrito, pero hubo específicamente algo que me resonó. “No sé qué es dar funciones de graduación” fue lo que leí.


Las cosas se miran diferente cuando estas/estuviste adentro del vaso.


‘TODO PASARÁ, INCLUSO YO’

Montajes de graduación ¿Para qué?


Mi montaje de graduación comenzó en mayo del 2015. Nos daba mucho orgullo e inquietud saber que el final de nuestras carreras estaría coreografiado por un artista internacional (primera vez en la licenciatura) y que con anterioridad habíamos visto en el Festival Siguientescena. ¿Por qué y para qué hacemos un montaje de graduación? Lo que la mayoría dirá es que es el cierre de un ciclo de cuatro años. A mí, me parece que trasciende de eso. ¿Es nuestro montaje de graduación un premio, como a un perrito que por sentarse le dan su recompensa? ¿Es una receta de cocina que se repite año con año? ¿Es nuestro único acercamiento a lo profesional dentro de la Licenciatura?

¿Es la presentación de una generación de bailarines que se expone a la sociedad, como una fiesta de quinceañera para que vean que ya estamos listos para lo que sigue?


De la memoria me vino una de una de mis películas favoritas de bailarina-soñadora-ingenua: ‘CENTER STAGE’:

INT. SALÓN DE DANZA. NOCHE


Final de función de gala de The School of American Ballet. En el medio de un salón de danza, se ve una silla vacía, dos maestros sentados frente a ella esperan a la siguiente bailarina estudiante para dar la noticia de que será seleccionada o no para la compañía ABT dependiendo de su ejecución en la gala.


Entra bailarina a cuadro, toma asiento en la silla vacía.

La seleccionan y bailará para la compañía con un contrato profesional.


FIN DE ESCENA


Por supuesto una película así terminaría con un final feliz. Los personajes principales consiguen excelentes propuestas de trabajo y bailan hasta el fin de sus días, pero ¿qué paso con esos a quienes no eligieron? ¿Qué habrá sido de lxs mistfits? ¿Qué esperamos lxs egresadxs cuando finalizamos la carrera? Yo corrí con suerte, tenía en puerta dos proyectos antes de salir y eso me tranquilizó por un tiempo.

Pero mientras lxs futurxs egresadxs platicábamos, se escuchaba en voz baja “pues no sé, no sé qué sigue”.


Dos ideas:

1. No podemos esperar que las invitaciones caigan como en una película Hollywoodense y que el director de alguna compañía nos llame solo porque nos vio en nuestra función de graduación

2. También es válido no saber. Queremos estar vigentes y creemos que producir y producir como una fábrica de salchichas nos hará ser alguien en el gremio artístico.

SAME OLD STORY


En la 8ª, 7ª y 6ª generación hay patrones que se repiten y es importante nombrarlos:


1. Las últimas tres generaciones pasamos por el Teatro de la Ciudad. Aunque Proxemics (2015) también se presentó en el CAC de Juriquilla y Ashes to Ashes (2014) en Guadalajara.


2. Si bien son procesos creativos atípicos, estás últimas tres generaciones tuvieron un montaje con un coreógrafo invitado (Jaciel Neri, Leilani Maciel y Ricardo Flores) en 7to semestre, es decir, el penúltimo semestre antes de graduarnos, teniendo dos montajes con coreógrafos invitados en la carrera.


3. Las últimas tres cobramos cooperación voluntaria a las funciones de nuestra graduación, a lo que no estoy de acuerdo. Las políticas del teatro no permiten el costo de un boleto, sin embargo, invito a que la siguiente generación gestione un espacio que les permita cobrar. (O ya que estamos en esas, utilice un espacio alternativo, ¿Por qué seguimos obsesionadxs con los teatros convencionales?).


Tener dos montajes en el último año fue un momento clave como estudiante. Espero que en un futuro no solo sean dos piezas las que se monten y no solo en el final de la carrera. Ser parte de diferentes procesos creativos desde los primeros semestres abre la mente/el cuerpo y no habría estancamientos en el movimiento de las generaciones. Me refiero a que todxs se mueven con la información que reciben del último coreógrafo que asistió y si solo una información la que se da, entonces nadie explora otras ideas corporales, de composición, filosóficas, etc.

Promover residencias artísticas es algo que urge en la licenciatura. Artistas creadores no faltan, incluso importantes talentos egresados de la misma carrera. #SeguimientoDeEgresados ¿qué onda?

BOMBA CON CUENTA REGRESIVA

Esto es algo que se contuvo en mi mente por mucho tiempo, incluso dentro de la carrera y solo necesitaba ser detonado. Escribo esto esperando que sea leído por mis colegas de la Licenciatura, maestrxs, alumnxs y fututxs aspirantes, que detone en ellxs cuestionamientos para generar cambios allá adentro.

Por lo pronto, espero la función de graduación del próximo año donde, seguramente, nos reencontremos las ocho generaciones para abrir puentes de dialogo, un jam o ya de perdido una buena fiesta (que nos llevaría a un dialogo y posiblemente a un jam).


*Como intento por hacer un #SeguimientoDeEgresados, adjunto como imágen de este artículo, una recopilación de fotos y posters de las últimas ocho generaciones.

6 views0 comments